El récord de este tráfico se alcanzó en 2017, cuando se llegaron a exportar más de 344.000, por lo que el objetivo ahora es encontrar vías de cooperación entre todas las partes implicadas para recuperar las cifras que llegó a presentar.
El tráfico de animales vivos es una apuesta del puerto de Tarragona, en el marco de la estrategia de diversificación de mercados, para convertirse en una plataforma logística al servicio de las empresas del entorno.