
Tras 18 meses consecutivos al alza, la demanda mundial de carga aérea registra un frenazo en seco en febrero.
En este sentido, Iata estima que la demanda de este tipo de transporte ha disminuido ligeramente un 0,1% anual durante el pasado mes de febrerero, aunque con un ascenso de un 0,4% para operaciones internacionales.
Al tiempo, la capacidad ha caído un 0,4% anual durante el segundo mes de este ejercicio, pero con una subida en el período de un 1,1% para operaciones internacionales.
Estos registros se deben en parte al efecto estadístico con relación a un febrero del año pasado marcado por la celebración del Año Nuevo Lunar, pero también por la cada vez más compleja situación geopoilítica internacional que ha impedido que se hayan podido aprovechar factores como el crecimiento de la producción industrial y de las exportaciones, así como la cierta relajación que han experimentado los precios de los combustibles de aviación durante febrero.
Evolución por zonas geográficas
Por zonas geográficas, en Asia y el Pacífico ha aumentado la demanda de carga aérea internacional un 5,1% anual en febrero, con la capacidad ascendiendo un 2,7% anual.
En Europa, la demanda ha perdido un 0,1% durante el segundo mes de 2025, mientras que, a su vez, la capacidad ha disminuido un 0,2% anual. En particular, los volúmenes en las líneas que enlazan el continente con Asia han crecido un 4,7% en febrero y se mantienen en esta tendencia alcista durante los últimos 24 meses, mientras que las rutas que unen el Viejo Continente y Oriente Medio han perdido un 14,1% en el mes. Los servicios entre Europa y América del norte han crecido un 4,5% anual en febrero y suman trece meses seguidos de tendencia alcista.
En cuanto a América del Norte, la demanda ha caído un 0,4% con relación a hace un año, mientras que, al tiempo, la capacidad en esta zona ha retrocedido un37,5%. A su vez, en Iberoamérica, la demanda se ha incrementado un 6% anual, mientras que la capacidad aumenta un 7,6%.
Por último, en Oriente Medio, los volúmenes de carga internacional se han elevado un 5,1% anual, con la capacidad incrementándose un 2,7% con respecto a hace un año. En África, la demanda se ha reducido un 5,7% en el período, mientras que la capacidad cae un 0,6% anual.