
MAN ha comenzado la producción del nuevo MAN D30, un motor diésel de 13 litros y alta eficiencia para vehículos industriales. Después de más de un siglo fabricando motores diésel, el D30 será el último motor de este tipo que salga de las líneas de producción de la planta de Nuremberg, y para ello, se han invertido unos 220 millones en este emplazamiento, así como otros 30 para la producción de cigüeñales en Salzgitter.
El motor, desarrollado de forma conjunta con las marcas que conforman el Grupo Traton, establece nuevos estándares en términos de consumo de combustible y emisiones de CO2. Es el motor de serie más grande del portafolio e irá destinado a los TGS y TGX de 40 toneladas.
Cerca de 160 empleados altamente cualificados trabajarán en el D30 repartidos en tres turnos. La capacidad técnica permitirá producir unos 50.000 motores al año de este modelo, que servirá de puente en la transición de los motores de combustión a los accionamientos eléctricos.
El inicio de la producción coincidirá casi de manera paralela con el comienzo de la fabricación en serie de baterías, prevista para primavera. Esto también implica que en Nuremberg se fabricarán, durante muchos años, los componentes principales de los sistemas de propulsión para vehículos de combustión y eléctricos.
El D30, con un rendimiento máximo de más del 50% y uno de los mejores consumos de combustible de su categoría, se encuentra entre los motores para vehículos industriales más avanzados del mundo. En el MAN TGX, este motor en combinación con la cadena cinemática PowerLion y una serie de medidas aerodinámicas, ha obtenido, según los primeros resultados de las pruebas, un ahorro medio de combustible del 5%, reduciéndose las emisiones de CO2 en la misma medida.
El motor reemplaza a las anteriores gamas de motores disponibles, D26 y D15. Además, cuenta con seis niveles de potencia, que van desde los 380 a los 560 CV, y un par motor de los 2100 a los 2800 Nm.